TIFONES MARINOS

Durante los últimos días de agosto y hasta principios de otoño es posible observar fenómenos atmosféricos violentos de mayor o menor intensidad, como los tifones o mangas de agua. Estos fenómenos son habituales sobre el mar y a poca distancia de costa y aunque tienen cierta capacidad destructiva y son peligrosos para la navegación no suelen causar daños, ya que por lo general se reducen y desaparecen cuando llegan a tierra.

Un tifón es un torbellino de aire que se extiende desde las nubes hasta la superficie terrestre y se origina por la confluencia de una masa de aire cálido, húmedo y ascendente con otra de aire frío y seco. Cuando este fenómeno tiene lugar sobre el agua forma una tromba o manga marina. La formación de estas mangas en nuestras latitudes coincide con la época de máxima temperatura del agua y cuando se empieza a enfriar la atmósfera (final de verano y principios de otoño). Esta confluencia produce el ascenso del vapor de agua por evaporación, creando un centro de bajas presiones por la que baja el aire frio de la atmósfera. Este choque de temperatura produce la energía suficiente para crear un torbellino de aire que gira y asciende a la vez. La manga marina tiene un efecto de succión y el vapor de agua condensado ascendente le proporciona su forma tan característica de embudo o cono invertido, más o menos sinuoso, con el vértice en contacto con el agua y la zona más ancha del embudo en contacto con las nubes. La zona que más llama la atención es la del extremo que contacta con el mar o “spray”, llamado así por la cortina de agua que levanta el efecto de succionador del torbellino ascendente.

Fotografía de Alex Martín (Formentera, septiembre de 2015): Aspecto característico de una manga de agua a modo de embudo sinuosos y donde se aprecia la zona de "spray" inferior.

Fotografía de Alex Martín (Formentera, septiembre de 2015): Aspecto característico de una manga de agua a modo de embudo sinuosos y donde se aprecia la zona de “spray” inferior.

La zona de baleares es muy propensa a la formación de estos fenómenos pero son poco frecuentes en la costa de Huelva, cuya intensidad es también más discreta que en las mangas mediterráneas. La duración del fenómeno atmosférico es variable pero la vida de estas trombas marinas suele durar entre 5 y 15 minutos antes de desaparecer, durante los cuales el viento alcanza velocidades de entre 60 y 200 km/h (habitualmente se alcanza una media de unos 130 km/h). Estas mangas suelen tener un diámetro de 10 a 30 metros, alturas máximas de 1000 metros y un avance relativamente lento de unos 20 km/h.

Fotografía de Alex Martín (Formentera, septiembre de 2015): Aspecto de un tifón marino donde llama la atención el inusual diámetro de la manga y su proximidad a la costa. Muy posiblemente el diámetro del embudo sea superior a los 50 metros a los que se suele llegar, como máximo, en estas latitudes.

Fotografía de Alex Martín (Formentera, septiembre de 2015): Aspecto de un tifón marino donde llama la atención el inusual diámetro de la manga y su proximidad a la costa. Muy posiblemente el diámetro del embudo sea superior a los 50 metros a los que se suele llegar, como máximo, en estas latitudes.