MEDUSAS DE LAS PLAYAS DE HUELVA

Las playas de Huelva presentan un riesgo bajo de picaduras de medusas pero conviene conocer las especies más habituales y cual puede suponer una amenaza para los bañistas. Entre la abundante fauna marina encontramos algunas especies de medusas que pueden llegar a las playas en diferentes épocas del año. Sin embargo, no suele haber “invasiones” como las que tienen lugar en el Mediterráneo y la presencia de estos invertebrados no ha de suponer un peligro dependiendo de la especie de que se trate.

Las medusas pertenecen al grupo del Phylum Cnidarios junto a los corales, las anémonas y pequeños hidroides. Hay unas 10.000 especies, todas con una característica común que es la presencia de células urticantes o nidocitos. Estas células están distribuidas por diferentes zonas del cuerpo de la medusa y albergan un saco donde va enrollado un “dardo venenoso” (cilio urticante). Cada nidocito posé una “palanca exterior” que al más mínimo roce activa un sistema mediante el cual se dispara el dardo. Las medusas no “pican” ya que no atacan, pero al ser rozadas por accidente se activa la salida de los cilios urticantes que se clavan en la piel.

Estos invertebrados marinos definen una forma que a todos nos es familiar, tipo paraguas (umbrela) y con tentáculos más o menos largos por detrás. Son formas con desplazamiento pasivo que van y vienen con las corriente marinas, pudiendo acabar en nuestras playas. En Huelva podemos encontrar habitualmente 5 especies de las que solo dos de ellas llegan de forma masiva a las playas y de las cuales solo una reviste peligro. Se trata de la carabela portuguesa y no llega en época estival, por lo que no es fácil que tengamos un encuentro durante nuestro baño.

Medusas peligrosas para el hombre en Huelva

Fotografía cedida por la Consejeria de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente.

Fotografía cedida por la Consejeria de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía.

Physalia physalis ócarabela portuguesa”

Realmente no se trata de una medusa, sino de un sifonóforo que es una colonia de varios organismos.

Su picadura es muy dolorosa y en algunos casos puede revestir gravedad. Los tentáculos son prácticamente invisibles y muy largos. Aunque el cuerpo sobresale fuera del agua, gracias a una “vela”, los tentáculos pueden tener varios metros en los ejemplares más grandes y podemos estar en zona de riesgo aunque veamos la medusa relativamente lejos. Suelen ser animales solitarios de mar abierto que no llegan a la costa pero en los últimos años se están dando grandes arribazones de ejemplares en las costas de Huelva entre los meses de febrero y abril.

Su picadora es dolorosa pero no suele revestir riesgos graves. La mayor inciodencia de esta medusa se debe a que puede llegar de forma masiva a las costas.

Su picadora es dolorosa pero no suele revestir riesgo. La mayor incidencia se debe a que puede llegar de forma masiva a las costas.

 Pelagia noctiluca ó “agua viva”

Su picadura puede llegar a ser dolorosa. Es una de las medusas más conocidas del Mediterráneo ya que produce importantes aglomeraciones en la costa, pero en Huelva solo se observan ejemplares aislados y el riesgo de picadura es mínimo, por lo tanto.

Medusas no peligrosas para el Hombre en Huelva

Manuel Fernández Casado.

Fotografía cedida por Manuel Fernández Casado. Es muy habitual que esta medusa esté acompañada de pequeños peces que se cobijan y protegen entre sus tentáculos.

Cotylorhiza tuberculata ó “huevo frito”

Su picadura no tiene efecto en el hombre o es casi inapreciable. Además, la llegada a costa es muy rara en las playas de Huelva. Debido a su vistosidad y falta de riesgo para el hombre es una especie digna de observar en apnea si podemos encontrar un ejemplar en mar abierto.

Es la medusa más habitual de la costa de Huelva pero es inofensiva para el hombre pese a su gran tamaño.

Es la medusa más habitual de la costa de Huelva pero es inofensiva para el hombre pese a su gran tamaño.

Catostylus tagi

No supone ningún peligro para el hombre. Es una medusa enorme y habitual de las costas de Huelva, donde es fácil encontrar ejemplares de casi un metro de diámetro varados en la playa. En el mes de agosto entra en los estuarios y en las desembocaduras de las rías donde llega a formar enjambres de cientos de individuos.

Es una medusa poco frecuente en las `playas onubenses e inofensiva.

Es una medusa poco frecuente en las playas onubenses e inofensiva para el hombre.

Chrysaora hysoscella

Al igual que la especie anterior no tiene riesgo para el Hombre y es raro que llegue a las playas de Huelva, aunque es una especie habitual de esta zona del Atlántico.

Es fácilmente reconocible por sus 16 bandas en forma de “V”.