COLECCIÓN DE LÁMINAS DE FAUNA MARINA

Cotylorhiza tuberculata (Macri, 1778)

Esta medusa es una de las más grande de nuestras costas, hasta con 45 centímetros de diámetro, y es la más llamativa y bonita debido a su forma y colorido. Pese a su gran tamaño no representan un riesgo para el hombre y su picadura es imperceptible para nosotros. Además, suelen permanecer a cierta distancia de las playas ya que tienen una gran capacidad natatoria que las dota de cierta resistencia a las corrientes marinas.

Manuel Fernández Casado.

Fotografía de Manuel Fernández Casado.

Aunque es más frecuente ver ejemplares solitarios, sobre todo entre primavera y otoño, también se pueden concentrar varios individuos (en el Adriático son habituales enjambres de kilómetros de longitud). Una característica habitual es la presencia de peces, mayormente juveniles de jureles, que van asociados a la medusa nadando bajo ella. La razón de dicha asociación no está clara aunque el gran tamaño del paraguas ofrece cierto cobijo a sus acompañantes.

Una curiosidad es la presencia de algas simbiontes en los tejidos de la medusa (zooxantelas), que le dan la coloración verdosa predominante. También hay que decir que es comestible y se consume en rodajas rebozadas y fritas (al igual que ocurre con las “ortiguillas”, el veneno se destruye con el calor y al cocinarse desaparece el efecto tóxico.

Se conoce con 3 nombres vulgares: “aguacuajada”; “huevo frito”, debido a su forma; y “medusa de pececillos”, por la compañía de pequeños peces que siempre la acompañan.

  VISITAR GALERÍA DE LÁMINAS DE FAUNA MARINA…